5 cosas a recordar para estar seguro online cuando trabajas a distancia

Trabajar a distancia presenta muchísimas ventajas en materia de flexibilidad, gestión de tiempos y eficacia, pero también trae consigo algunos riesgos en el ámbito de la cyberseguridad. Queremos que tu equipo y tus datos privados permanezcan a salvo, así que vamos a darte algunos consejos fundamentales para que puedas trabajar de forma telemática con total seguridad.

Evita las conexiones vulnerables

Si trabajas a distancia, trata siempre de conectarte utilizando únicamente redes seguras y de tu plena confianza. El wifi de tu casa, el de la casa de tu pareja o el de una oficina que conozcas bien pueden ser buenas opciones porque seguramente cuenten con una red encriptada y habrá muy pocas personas que tengan las claves del router. Intenta evitar las redes abiertas de las cafeterías, las bibliotecas o los aeropuertos, porque a diario son cientos los dispositivos que se conectan a ellas, así que tu información puede quedar expuesta por el solo hecho de usarlas.



Utiliza una VPN

En caso de que te resulte inevitable utilizar a veces este tipo de redes públicas –por ejemplo si viajas mucho–, el mejor recurso con el que puedes contar es una VPN. ¿Qué es una VPN? Una VPN es una red privada que te permitirá conectarte a internet de forma encriptada a través de sus propios servidores, con lo que toda la información que entre o salga de tus equipos permanecerá a salvo incluso si utilizas redes vulnerables como las de los hoteles, los cafés o las estaciones de tren. Sigue siendo conveniente que tengas prudencia a la hora de utilizar redes vulnerables, pero puedes contar con la tranquilidad de que tu intercambio de datos estará seguro mientras estés conectado a tu VPN de confianza. Además, si tienes que viajar a países exóticos, el uso de una VPN te permitirá acceder a contenidos que no están disponibles en el extranjero. Si necesitas trabajar con redes sociales vetadas en tus países de destino, una VPN es la única herramienta que te permitirá acceder a ellas.

Utiliza contraseñas robustas y mantenlas en secreto

El uso de contraseñas robustas es esencial siempre, pero más aún si trabajas a distancia. Claves como 1234 o el nombre de tu perro son extremadamente vulnerables y pueden poner en peligro tus equipos y los datos confidenciales que guardas en ellos. Si trabajas con planos, hojas de contabilidad, correos confidenciales o cuentas bancarias es fundamental que todas tus contraseñas sean complejas e imposibles de adivinar. Las combinaciones largas de letras y números que alternen de forma aleatoria mayúsculas y minúsculas son las mejores opciones, aunque puedan ser algo difíciles de recordar. Si es necesario, puedes ayudarte de un gestor de contraseñas para no perderlas. Además, es fundamental que no las guardes a la vista ni las compartas con terceras personas. El propósito de una contraseña es que sea secreta, ¡si la conoce todo el mundo, no funcionará!

Mantén actualizados tu equipo, antivirus y navegadores

La seguridad de tu equipo pasa en buena medida por las actualizaciones del sistema operativo, el antivirus y los navegadores. Cada día surgen nuevas cyberamenazas que pueden poner en riesgo tu PC, tu teléfono y los datos que guardas en ellos. Mantener al día el Windows, Android o MacOS es esencial para garantizar la estabilidad del sistema y la protección frente a posibles fisuras o backdoors que resulten vulnerables. Lo mismo ocurre con los antivirus: necesitan estar al día para poder responder a los virus más recientes y garantizar la protección de todo tu sistema. En cuanto a los navegadores, recuerda que son la principal herramienta con la que cuentas para acceder a internet. Una vulnerabilidad en Chrome, Firefox o Safari puede dar al traste con toda la seguridad de tus equipos, así que es fundamental que los mantengas siempre al día y libres de add-ons que puedan poner en riesgo la estabilidad de su funcionamiento.

Evita el phishing

Tanto el antivirus como el Windows Defender y tu navegador te ayudarán con frecuencia a detectar el phishing, pero nunca está de más que tengas los ojos bien abiertos. Es imprescindible que trabajes solamente con webs cuyo certificado SSL esté al día y cuente con los estándares de seguridad más exigentes. Podrás comprobar esto al revisar que su dirección aparezca precedida por las letras https:// en la barra de direcciones de tu navegador. Rechaza las webs que comiencen solamente por http://, especialmente si se trata de páginas relacionadas con temas bancarios, contables o de stock, porque una vulnerabilidad en una web así puede poner muy en riesgo tus cuentas y los datos confidenciales de tu trabajo. Si quieres asegurarte doblemente, utilizar navegadores como Comodo Dragon o Epic Browser puede ser una gran ayuda. Ambos ponen especial atención a la seguridad y cuentan con una encriptación extra que te ayuda a mantener tus datos a salvo, incluso en webs con certificados poco fiables.

Vía: Incubaweb

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